Me arrepiento de haber ido a la guerra: en primer lugar porque no estoy muerto, y luego porque me han condecorado, obviamente porque no estoy muerto. En la guerra, condecoramos a los que regresan; los que son valientes, son aquellos que han muerto. No podemos estar en todas partes
El periodismo es la protección entre la gente y cualquier clase de regla totalitaria. Es por eso que mi héroe, obviamente dañado, es periodista.
Vivir a expensas de la fuente de vida es evidentemente suicida.
El objeto de la respiración es evidentemente introducir en la sangre el oxígeno necesario para la vivificación de los órganos, librar a aquel líquido del ácido carbónico que se produce en los vasos capilares.
El amor es sin duda el más intenso de los sentimientos porque es una suma de muchos; en el amor, como yo lo entiendo, confluyen la necesaria química entre dos personas, el erotismo, la lealtad y la más absoluta sinceridad.
Porque sin duda alguna se ordena a los inferiores hacer lo inconveniente para el más fuerte.
Es posible que el objetivo de la vida del hombre sobre la tierra consista precisamente en esforzarse en forma constante por alcanzar una meta. Es decir que el objetivo mismo es la vida misma y no la meta, que por supuesto no debe consistir en dos más dos son cuatro. Y dos veces dos, damas y caballeros, no es ya la vida sino el comienzo de la muerte.
Les daremos una actuación demente, les daremos causales de divorcio, les daremos una demostración de fuerza y, por supuesto un tour de force.
La subjetividad de Freud tiene desde luego un carácter peculiar pues, al expresarse en lo personal, penetra en lo supra personal. Son siempre observaciones hechas desde otras riberas.
(...)todo mundo tiene un secreto, ¿no?, desde luego yo tengo un secreto y creo que también tú.
El conocimiento es problema de la ciencia y ésta no admite ni la menor deshonestidad ni la menor presunción; lo que exige es ciertamente lo contrario; honestidad y modestia.
Que es una campaña política sino un esfuerzo concentrado para quitar a un grupo de políticos que son malos, y poner a otros que se cree que son mejores. La primer conclusión, creo que siempre es atinada; la segunda, es ciertamente falsa. Porque, si la experiencia nos enseña algo, es esto: que un buen político, en la democracia, es tan impensable como un ladrón honesto
Vivimos en un mundo de aterradores descontados: se da por descontado que una persona se comportará así, por descontado que le interesará aquello. Nadie piensa en los descontados. ¿No es sorprendente? En la sociedad de la información, nadie piensa. Esperábamos desterrar el papel pero, en realidad, desterramos el pensamiento.
La risa es tremendamente relajante, es una gran meditación. Si puedes reír totalmente, si puedes reír con totalidad, entrarás en un espacio de no-mente, de no-tiempo. La mente lógicamente vive de expectativas, la risa es algo que viene del más allá.
Si uno está en una pieza y hay un brasero, algo nos toca. lógicamente la recesión norteamericana y del mundo, donde hay millones de cesantes, tiene que afectarnos.
La invasión cultural, indiscutiblemente enajenante, realizada discreta o abiertamente, es siempre una violencia en cuanto violenta al ser de la cultura invadida, que o se ve amenazada o definitivamente pierde su originalidad.
Todo lo que ocurre, ocurre. Todo lo que, al ocurrir, origina otra cosa, hace que ocurra algo más. Todo lo que, al ocurrir, vuelve a originarse, ocurre de nuevo. Aunque todo ello no ocurre necesariamente en orden cronológico
Repudio todo pensamiento sistemático porque todo sistema conduce necesariamente a la trampa.
La modernidad tiene defectos: en democracia no vivimos obligatoriamente felices, pero descubrimos con las amargas experiencias totalitarias que el remedio de imponer por la fuerza estas soluciones es un remedio peor que el mal. La democracia no trae soluciones, pero el nazismo, el comunismo y las dictaduras son aún peores que el mal del que nos querían curar.
El iPad es un nuevo medio con enormes posibilidades para el dibujo. Y, sobre todo permite algo nuevo: enviar inmediatamente lo que uno hace a sus amigos, sin tener -comenta jocoso- obligatoriamente que pasar a través de Sotheby's [una casa de subastas].
Si hay un infierno especial para los escritores sería forzosamente contemplar sus propias obras.
La economía debe existir para el hombre, y el hombre no debe ser esclavo de la economía. Nada más opuesto al espíritu del cristianismo que esta ideología optimista, que admite que el más fuerte y el vencedor, desde el punto de vista económico, es forzosamente el mejor; que la riqueza es una recompensa concedida al hombre en gracia a sus virtudes.
En una ópera, la poesía por fuerza ha de ser hija obediente de la música.
Cuento las cosas con imágenes, así que tengo que atravesar por fuerza esos corredores llamados subjetividad.
El Estado tiene por necesidad que proveer a la subsistencia del pobre que ha cometido un crimen mientras sufre el castigo, el no hacer lo mismo por el pobre que no ha faltado a la ley equivale a premiar el crimen.
...:el hombre de partido se convierte por necesidad en un mentiroso.
Entonces quien escucha deja de ser el mismo hombre y se desordena verdaderamente en pensamientos.
Un poeta comunista, progresista, revolucionario, el término no me interesa. Un poeta ligado al progreso de la humanidad debe crear obras de arte verdaderamente dignas de ese nombre.