Somos prehistoria que tendrá el futuro, somos los anales remotos del hombre, estos años son el pasado del cielo, estos años son cierta agilidad con que el sol te dibuja en el porvenir, son la verdad o el fin, son Dios
Para no perder el tiempo, no leas más que los anales de un sólo pueblo: todos los pueblos se parecen.
La precipitación y la superficialidad son las enfermedades crónicas del siglo.
...en todo el tiempo transcurrido, de acuerdo con los recuerdos transmitidos de unos hombres a otros, nada parece haber cambiado,...
Muchas veces escuchó decir que con los años llega la sabiduría y él esperó, confiando en que tal sabiduría le entregara lo que más deseaba: ser capaz de guiar el rumbo de los recuerdos y no caer en las trampas que éstos tendían a menudo.
En el estudio de su historia íntima se menosprecia todo lo que la historia política y militar nos presenta de arrebatador, por una casi rutina de vida, por dentro de esa rutina es donde mejor se siente el carácter de un pueblo.
Siluetas con voz, sombras en las que fue tomando cuerpo esa historia que hoy somos de verdad, una vez apostada la paz del corazón.
La precipitación y la superficialidad son las enfermedades crónicas del siglo.
Así como el árbol se fertiliza con sus hojas secas que caen y crece por sus propios medios, el hombre se engrandece con todas sus esperanzas destruidas y con todos sus cariños deshechos.
Así como el árbol se fertiliza con sus hojas secas que caen y crece por sus propios medios, el hombres se engrandece con todas sus esperanzas destruidas y con todos sus cariños deshechos.