Algunas veces se dice que no se le puede confiar al hombre el gobierno de sí mismo. ¿Puede, entonces, confiársele el gobierno de los demás? ¿O hemos encontrado ángeles que asumen la forma de reyes para gobernarlo? Dejemos que la historia conteste esta pregunta
No creo en esa historia de que el pasado fue mejor. Comience a explorar el pasado y también descubrirá cosas terribles. Hoy me siento feliz de ver que la sociedad tiene mucho menos preconceptos contra los cuales luché en mi época de militante. Eso es un avance enorme, aunque hoy tengamos cada vez más miseria y exclusión.
Si mis escritos, en general, han sido útiles para mis contemporáneos, espero que estas memorias no caigan en saco rato para los que puedan venir detrás de mí, y especialmente en cuanto a la promoción de la virtud y la piedad, que, espero que yo pueda decirlo, he procurado practicar, y he tratado de inculcar a los demás
Tenemos siempre viejas memorias y jóvenes esperanzas