La docencia secundaria y universitaria, tanto por su función como por su estructura, tiende a crear una burocracia conservadora.
Es de rigurosa justicia emancipar la enseñanza de todo extraño poder, y convertirla en una función social, sin otra ley que la libre indagación y profesión de la verdad
Las presiones que al Estado de los Austrias o de los Borbones han ejercido sobre España en general y sobre Cataluña en particular durante los siglos XVI al XVIII no han sido lingüísticas. Ni importaba el uso de una u otra lengua, ni se cohibía, ni el Estado tenía medios ni voluntad de ejercer actividades que tuvieran relación con las publicaciones, ni con la enseñanza de la lengua.
La biblioteca destinada a la educación universal, es más poderosa que nuestros ejércitos.
¿Por qué no hago nada?, tengo suficiente educación como para diauadirme a mí misma de hacer cualquier cosa: para deconstruir cualquier fantasía, para convencerme de abandonar cualquier meta. Soy tan lista que puedo negarme cualquier sueño.
El gran problema radica en cómo podrán los oprimidos, como seres duales, inauténticos, que alojan al opresor en sí, participar de la elaboración de la pedagogía para su liberación. Sólo en la medida en que descubran que alojan al opresor podrán contribuir a la construcción de su pedagogía liberadora.
Sólo en la medida en que descubran que alojan al opresor podrán contribuir a la construcción de su pedagogía liberadora. Mientras vivan la dualidad en la cual ser es parecer y parecer es parecerse con el opresor, es imposible hacerlo.
La docencia secundaria y universitaria, tanto por su función como por su estructura, tiende a crear una burocracia conservadora.
Se dirá que el placer de la aventura mental es raro, que pocos pueden apreciarlo y que la educación ordinaria no tiene en cuenta un bien tan aristocrático. Yo no lo creo. El placer de la aventura mental es mucho más común en el joven que en los hombres y mujeres mayores... Es raro en la vida adulta porque se hace todo lo posible por matarlo mientras dura la educación
La educación y la cortesía abren todas las puertas.