La planta tiene existencia, pero no vigilia. En el sueño todos los seres son plantas, porque se ha anulado en ellos la oposición al mundo circundante, aunque el pulso, el ritmo de la vida sigue latiendo.
A la excelencia difícilmente se llega paseando a ritmo demasiado sosegado. Los triunfadores se apoderan de las oportunidades y les dan forma. Viven como obsesionados por las maravillosas ocasiones de cada día, convencidos de que lo único que no le sobra a nadie es el tiempo.
Belleza: el ajuste de todas las partes proporcionalmente a fin de que no se pueda sumar, restar o modificar nada sin que ello afecte a la armonía del conjunto.
La palabra FEMINISMO es además para mi, absolutamente legitima en su uso, porque a través de su ismo se hace una llamada urgente a hombres y mujeres para que ayuden a instaurar la armonía de una voz, ojala común, que no discrimine, que no excluya, sino que nos una a nosotras y a ellos en pro de una HUMANIDAD integrada
Una imagen tiene un valor en sí mismo, como una partitura musical, como un poema.
Repetir, repetir, repetir. La acción en el teatro está hecha para ser repetida, no para alcanzar un objetivo y proseguir más allá. Repetir significa resistir, oponer resistencia al espíritu del tiempo, a sus promesas y amenazas. Sólo después de haber sido repetida y fijada, una partitura puede comenzar a vivir.