A las guerras de religión siguieron, luego de una brevísima tregua, las guerras de los nacionalismos; y en nuestro mundo occidental moderno, el espíritu de los fanatismos religioso y nacional evidentemente una sola y misma pasión
El pensamiento religioso no, pero la Iglesia es una rémora para el pensamiento humano porque es dogmático. En la religión primero se cree y luego se razona, al revés de lo que hace el hombre libre.
Amo mi trabajo con un amor fanático y pervertido, como un asceta el cilicio que le rasca el vientre.