¡Cuántas lluvias de largueza han caído para que el mar distribuyera perlas! ¡Cuántos soles de generosidad han brillado para que las nubes y el mar aprendieran a ser tan espléndidos!
Los seres humanos pueden vivir sin dioses pero los dioses le deben la vida a los seres humanos, es decir, son una extensión imaginaria de la realidad, el resultado de una insatisfacción.
La luz evidencia junto a la sombra, y ésta elimina dando a la imagen valores de profundidad, de tercera extensión con posibilidades de sustracción... Creo que el empeño y la técnica se pueden alcanzar con la voluntad y el estudio, mientras que la invención y la pasión constituyen una marcha más en cuanto a elementos innatos e inexorablemente especiales.
Todo hombre genial es en cierta medida hombre, mujer y niño al mismo tiempo.
La propiedad del Estado no es la de todo el pueblo más que en la medida en que desaparecen los privilegios y las distinciones sociales y en que, en consecuencia, el Estado pierde su razón de ser. Dicho de otra manera: la propiedad del Estado se hace socialista a medida que deja de ser propiedad del Estado.