Por suerte, siempre pensé más como músico que como guitarrista, como siempre cambio en el plano personal y también cambian mis gustos, eso se refleja en la forma en q abordo el instrumento, nunca siento que me estoy quedando sin ideas ya que tengo muy claro que la música es infinita.
Mi amigo Mario Moncelli tiene una teoría: mueren sólo los capullos, claro que un momento de capullismo lo tiene todo el mundo en la vida, pero yo intentaré estar atento
Mi alma feliz es como nuestro cuarto cálido cuando sé que está nevado y las calles se visten de blanco.