Quien recorre este interminable teatro de los combates de ayer encuentra a cada paso, y en una confusión sin igual, indecibles desesperaciones y todo género de miserias.
La felicidad se encuentra en el centro exacto de dos extremos.
El amante prudente no considera tanto las dádivas del amado como su amor
El hombre sabio que observa el espacio no considera lo pequeño como demasiado poco; ni lo grande como enorme, porque sabe que no existen límites a las dimensiones.