... la adversidad sigue a la ventura como la sombra al cuerpo. Ambas, parecen, en efecto, fases alternativas de la irremediable ondulación del humano destino.
Lo que denominamos el mal es la inestabilidad inherente a la humanidad entera que lleva al hombre fuera de sí, más allá de sí, hacia un algo insondable, exactamente igual que si la Naturaleza hubiese infundido en nuestra alma una irremediable porción de inestabilidad, procedente de sus restos de antiguo caos
Es inevitable que a veces nos hagamos daño. Somos tan distintos...Sí -contestó el perro-. Pero cuanto más distintos, más hermoso es el amor.
La muerte de un ser querido es un hecho inevitable en nuestras vidas y el crecimiento que de eso deviene también.
Es dulce ser la única fuente, la causa tiránica e inapelable de las grandes dichas y de la desesperación más honda de otro ser.
No sabe qué es peor, un pasado irrecuperable o un presente que lo destruirá si lo observa con demasiada atención. Luego está el futuro. Puro vértigo.
Todo, entre los mortales, tiene el valor de los irrecuperable y lo azaroso El Inmortal
Mientras las cosas son realmente esperanzadoras, la esperanza es un nuevo halago vulgar: sólo cuando todo es desesperado la esperanza empieza a ser completamente una fuerza.
Y para los amantes su amor desesperado podrá ser un delito... pero nunca un pecado.