El gran mérito de la magia y de la alquimia, su hija, era el postular la unidad de la materia, hasta tal punto que algunos filósofos del alambique habían creído poder asimilar ésta a la luz y al rayo
Los sabios aceptaron con reconocimiento y pasaban el resto de sus vidas en asimilar ideas de séptima mano, dormir buenas siestas y aburrir a sus alumnos, que no dejaban de bostezar, con la palabrería anémica y libresca que ellos llamaban sabiduría.
Lo que está destinado a pasar, pasará. Si tú estás destinado a no trabajar, no conseguirás trabajo ni aun si intentas buscarlo. Si estás destinado a trabajar, no podrás evitarlo y te verás forzado a comprometerte con él. Déjalo, pues, a cargo del poder superior; no puedes renunciar o retener a tu antojo.
Tal vez fuera preciso moderar, recortar el existir y retener la prepotencia de ser uno.
La vida en una gran ciudad es atomística. ¿Cómo sería posible llegar a conferirle cierto carácter comunal? ¿Cómo incorporar los individuos a grupos autónomos responsables?
La razón democrática debe ordenar la esfera de la economía. Sin la condición original que marcó al socialismo clásico, que proponía la abolición de la propiedad privada, un proyecto de izquierda debe considerar los diversos tipos de propiedad, utilizar el sistema de precios y el mercado debidamente regulado e incorporar modos de gestión más eficientes surgidos de la experiencia capitalista.
En los últimos años la vida artificial había sustituido a la inteligencia artificial como objetivo informático a largo plazo. La idea era escribir programas que tuvieran los atributos de criaturas vivas: la capacidad de adaptarse, cooperar, aprender, asimilar cambios.
Para poder superarse a sí misma la humanidad tiene que sustituir la moral por la veracidad, tiene que transvalorar los valores establecidos, asimilar los propios errores.
Mariposa: qué triste me quedo sin tu luz que mi amor ilumina, te me vas... Te me vas... Y no puedo retener tu silueta divina
Le dijimos que trataríamos de retener sus palabras. Nos dijo: Quiero que todos me miréis al tiempo que se erguía ante nosotros. Añadió que si no teníamos de qué avergonzarnos, podríamos mirar a la gente a la cara. Por último, exclamó: Hijos míos, os devolveré a vuestros hogares
La razón democrática debe ordenar la esfera de la economía. Sin la condición original que marcó al socialismo clásico, que proponía la abolición de la propiedad privada, un proyecto de izquierda debe considerar los diversos tipos de propiedad, utilizar el sistema de precios y el mercado debidamente regulado e incorporar modos de gestión más eficientes surgidos de la experiencia capitalista.
La vida en una gran ciudad es atomística. ¿Cómo sería posible llegar a conferirle cierto carácter comunal? ¿Cómo incorporar los individuos a grupos autónomos responsables?