Dejemos atrás las formas ambiguas que dicen: 'derecho al trabajo' o 'a cada uno el producto íntegro de su labor'. Nosotros proclamamos el derecho al bienestar, el bienestar para todos
Recordemos entre los socialistas utópicos a Spencer (1730-1814), fundador del socialismo agrario, y a William Thompson, que consideró al trabajo fuente única del valor y por tanto, si el obrero crea el valor con su propio trabajo, a él debe corresponderle el producto íntegro de éste.
En cuanto al recuerdo de Rodolphe, había descendido a lo más recóndito de su corazón, y allí permanecía, inmóvil y solemne, como momia regia en su subterráneo. De aquel gran amor embalsamado se escapaba un efluvio que, atravesándolo todo, aromaba con su ternura el inmaculado ambiente en que quería vivir.
No hay hombre más desdichado que el que nunca probó la adversidad.
Dura es la vida, grande es el dolor para aquel que nunca probó el gusto del amor.
En el rodillo del cardador, recorrido recto y torcido unos son y el mismo.
El sendero recto no es seguido. Yo conozco la causa de ello. Los hombres instruidos lo rebasan; los ignorantes no lo alcanzan. Los hombres de virtud fuerte llegan más allá; los de virtud débil no llegan. El hombre de virtud auténtica persevera naturalmente en la práctica del medio igualmente alejado de los extremos.
La capacidad de un hombre puede ser grande o pequeña, pero basta con que tenga este espíritu para ser hombre de elevados sentimientos, hombre íntegro y virtuoso, hombre desprovisto de intereses triviales, hombre de provecho para el pueblo.
Con constante oración y súplica pediremos al Hacedor de todas las cosas, conserve íntegro el número contado de sus escogidos en todo el mundo, por su amado Hijo y Siervo, Jesucristo Para conocerte a Ti, el solo Altísimo en las alturas Tú sólo eres el bienhechor de los espíritus y Dios de toda carne.
En cuanto al recuerdo de Rodolphe, había descendido a lo más recóndito de su corazón, y allí permanecía, inmóvil y solemne, como momia regia en su subterráneo. De aquel gran amor embalsamado se escapaba un efluvio que, atravesándolo todo, aromaba con su ternura el inmaculado ambiente en que quería vivir.
No hay hombre más desdichado que el que nunca probó la adversidad.
El hombre probo y pío es mitad santo y mitad pollito.
La muerte, que es una causa de terror para el pecador, es un momento de bendición para aquel que ha caminado por el sendero recto
[El Rey virtuoso] Debe ser de buena inteligencia y comprensión...Y tener buena memoria, debe estar dotado de mucha perspicacia y sagacidad...Debe ser amante de la enseñanza y la instrucción...Debe amar la sinceridad y la verdad y a los que la aman...Amar la justicia...Y debe ser recto y dócil.