Una pequeña inexactitud salva un mundo de explicación.
El contraste entre los movimientos rápidos y complejos de estos aparatos y la torpeza de sus amos era notable, y durante muchos días tuve que hacer un esfuerzo mental para convencerme de que estos últimos eran en realidad los seres dotados de vida.
El silencio escuda y suele encubrir la falta de ingenio y torpeza de lenguas.
Una pequeña inexactitud salva un mundo de explicación.