Reconoceré la recompensa porque constituye mi pago; pero también daré acogida a los obstáculos porque constituyen para mí un desafío.
El baile nos puso de buen humor, y éste creció más cuando llegó la banda de música de Gimmerton, con sus quince músicos, entre los que había un trompeta, un trombón, clarinetes, flautas, oboes y un contrabajo, fuera de los cantantes. La banda suele recorrer en Navidad las casas ricas pidiendo aguinaldos, y su llegada es siempre acogida con alegría.
Sin nuestro sufrimiento, nuestra tarea no diferiría de la asistencia social.
Sólo hay una ciencia: la física. Todo lo demás es asistencia social.
De forma nefasta, el clero paga motines pretorianos en efectivo con el dinero del pueblo mexicano, que lo ha dado para alimento o cobijo de pobres y menesterosos
Miré una y otra vez al cielo, absorta en esos pensamientos. Estoy aquí, ahora, con mi cuerpo, mirando al cielo. Éste es mi espacio. Absorta en esa vida a la que mi cuerpo sólo daría cobijo una vez, bella como el crepúsculo que resplandecía a lo lejos.
El hogar es la prisión de la soltera y el hospicio de la casada.
La abuelita del albergue sufre una destrucción más total en el film en colores que a causa de las bombas.
El crecimiento del capitalismo ha sido una poderosa influencia en el desarrollo del museo como el albergue propio de las obras de arte, y en el progreso de la idea de que son cosa aparte de la vida común.
Espero que las nuevas cifras de la Agencia de Medicamentos, que muestra claramente que los jóvenes utilizan analgésicos en un intento de suicidio, pueda convencer a las otras partes que debemos hacer ilegal la venta de medicamentos para el dolor en cantidades mayores para las personas menores de 20 años.
El New Deal empezó —como el ejército de Salvación— prometiendo la salvación de la humanidad. Pero terminó —como el ejército de Salvación— abriendo tiendas de compra y venta y perturbando la paz
Yo soy el vago de la familia. A Liam le encanta tocar en vivo, yo preferiría quedarme en el hotel y dormir
El estar con nuestros amigos es bueno porque eso nos da algo para escribir en nuestras canciones, no vamos a escribir sobre cuartos de hotel o buses de giras, y mierdas así, que a nadie le interesan.
El ya no tenía ninguna esperanza, y su miedo de vivir se hacía más poderoso cuando pensaba que jamás tendría ilusiones, cuando obstinadamente fijos los ojos en un rincón de la estancia, reconocía que le era indiferente trabajar de lavaplatos en una fonda o de criado en un prostíbulo
Parece que la injusticia tiene en nosotros más abrigo que la justicia. Pero yo me río, y sigo mi camino.
Pobres o ricos, ignorantes o sabios, nacidos en chozas o palacios, al fin tenemos por abrigo la mortaja, por lecho la tierra, por sol la oscuridad, por únicos amigos los gusanos y la podre. La tumba, ¡Digno desenlace del drama!
Reconoceré la recompensa porque constituye mi pago; pero también daré acogida a los obstáculos porque constituyen para mí un desafío.
Ojalá el milenio que ahora inicia sea una época en la que finalmente la llamada de tantos hombres, hermanos nuestros, que no poseen lo mínimo para vivir, encuentre escucha y acogida fraterna. Espero que los cristianos se hagan promotores de iniciativas concretas que aseguren una equitativa distribución de los bienes y la promoción humana integral para cada individuo.
Sin nuestro sufrimiento, nuestra tarea no diferiría de la asistencia social.
Sólo hay una ciencia: la física. Todo lo demás es asistencia social.
Miré una y otra vez al cielo, absorta en esos pensamientos. Estoy aquí, ahora, con mi cuerpo, mirando al cielo. Éste es mi espacio. Absorta en esa vida a la que mi cuerpo sólo daría cobijo una vez, bella como el crepúsculo que resplandecía a lo lejos.
Llueve copiosamente sobre mi cara y sólo pienso en tu lejano amor mientras cobijo con todas mis fuerzas, la esperanza.
No te quejes de la nieve en el techo del vecino, cuando también cubre el umbral de tu casa.
Creo que escribiré una novela policiaca a la inglesa, sobre el portero Jones y dos hermanas ancianas en esa cabaña de techo a dos aguas, algo que tenga latín y música y muebles de época y un caballero auténtico; uno de esos libros en los que todos salen a dar largas caminatas.
El hogar es la prisión de la soltera y el hospicio de la casada.
El ya no tenía ninguna esperanza, y su miedo de vivir se hacía más poderoso cuando pensaba que jamás tendría ilusiones, cuando obstinadamente fijos los ojos en un rincón de la estancia, reconocía que le era indiferente trabajar de lavaplatos en una fonda o de criado en un prostíbulo