Argos es siempre atento a su semblante, lince penetrador de lo que piensa, cíñalo bronce o mírelo diamante, que en sus paladiones amor ciego, sin romper muros introduce fuego.
Yo a los poemas los espero. Y eso es para mí estar sentado en este escritorio. Escucho música, leo, hablo con la gente, pero este es mi lugar donde esperar a la poesía, para que cuando venga me encuentre atento
Cuanto más elevado es un pueblo, más limitado está en su libertad, y cuando más educado es un hombre menos libertades se toma
¿Podrá, pues, haber un mejor testimonio de la mala y viciosa educación de una ciudad que el hecho de que no ya la gente baja y artesana, sino incluso quienes se precian de haberse educado como personas libres, necesiten de hábiles médicos y jueces?
Para mí, ser un seductor no quiere decir ser alguien o como alguien en concreto, sino ser uno mismo optimizando los recursos propios de cada uno. Ni hay que hablar de una forma concreta, ni hay que vestirse como alguien ni lucir un estilo que nada tenga que ver contigo. Se trata de ser única y exclusivamente tú, habiendo desarrollado algunas habilidades.
El amante más dispuesto a arrostrar los peligros, es el preferido siempre. En el paseo, en la iglesia, en el teatro, las españolas hablan con los ojos a quien quieren; poseen este seductor lenguaje a la perfección.
Mi orgullo caballeresco encuentra despreciable el hacer promesas.
SOPAS, no hay nadie..pero timbraron ¿sera el doctor Galan que vino a jalarle las patas a toda la clientela del edificio?
Llorando la ausencia del galán traidor la halla la luna y la deja el sol, añadiendo siempre pasión a pasión, memoria a memoria, dolor a dolor.
Ah, el amor de las mujeres: ya sabemos que es algo encantador y temible.
El diablo es rubio y en sus azules ojos dos estrellitas encendió el amor, con su corbata y sus calzones rojos, el diablo me parece encantador