Aunque no le temo a la muerte, tampoco quiero que me maten, ojalá no me maten: quiero morir rodeado de mis hijos y mis nietos una muerte violenta debe ser aterradora, no me gustaría nada
¿Sabes? todas mis canciones podrían estar mejor escritas. Esto es algo que me preocupaba antes, pero ya ha dejado de preocuparme. nada es perfecto, y por eso no tengo por qué esperar ser yo perfecto
Una capital, por el contrario, se abre a las mercancías, a las ideas, a los emigrantes, da publicidad a sus últimos caprichos. La provincia detestaba semejante obscenidad. Ese pretendido lustre le parecía una baratija se tomaba tiempo para asimilar lo que venía de fuera
El ajedrez es una frivolidad primorosa