No te preocupes por el tamaño de tu árbol de Navidad. A los ojos de los niños, todos son de treinta pies de altura
Asimismo, todos los matemáticos que intentan calcular el tamaño de la circunferencia de la tierra dicen que son cuarenta miríadas de estadios. (,... lo cual lleva a Colón a anotar: Aristóteles: entre el final de España y el comienzo de la India hay un trecho de mar corto y navegable en pocas jornadas.
Me divierto con mi forma de vestir en el escenario; no es un concierto lo que estás viendo, es un desfile de moda.
Ustedes saben que yo escribo lentamente. Esto es principalmente porque nunca estoy satisfecho hasta que os he dicho todo lo posible, en pocas palabras; escribir en forma breve toma mucho más tiempo que escribir largo y tendido.
Antes de cualquier tarea, de una presentación de ventas, un encuentro difícil o del desafío cotidiano de alcanzar una meta, véala con claridad y vividez, de modo inexorable, una y otra vez. Cree una zona cómoda interior. Después, cuando entre en la situación, no le resultará extraña. No le provocará temor.
Bueno tu sabes que para cuidar la presentación porque, siempre el artista debe cuidar su presentación también. Tanto para quedar bien con su público y quedar bien con su patria, porque donde vamos el artista siempre se fijan en nosotros como nos vestimos como estamos, y lo primero que dicen: Ese Artista representa bien a su Perú y también ella siempre anda muy bien
Lo que seremos está allí, en su configuración y sus objetos. Nada en el mundo abierto y andarín podrá reemplazar al espacio cerrado de nuestra infancia, donde algo ocurrió que nos hizo diferentes y que aún perdura y que podemos rescatar cuando recordamos aquel lugar de nuestra casa.
La fe en un dios es instinto, y le es tan natural al hombre como el caminar erguido, aunque en algunas personas se vea modificada y en otras incluso asfixiada. Por lo general está siempre presente y es indispensable para la buena configuración de la capacidad de conocimiento (buena configuración interna).
¡Ah, es menester saber las miserias de esta vida puerca, comer el hígado que en la carnicería se pide para el gato, y acostarse temprano para no gastar el petróleo de la lámpara!
Hacen una carnicería y lo llaman paz