La seducción es el mundo de la dinámica elemental. Todo esto ha cambiado de manera significativa para nosotros, al menos en apariencia. ¿Pero qué ha sucedido con el bien y el mal? La seducción lanza a ellos entre sí, y los une más allá del significado, en un paroxismo (repentino estallido de emoción) de intensidad y encanto.
Sin perjuicio de las prácticas de los grandes Imprecadores, compadres míos, brindo esta obra a mis Iguales. Por ello y por la precedencia de los ejemplos, no quiero ninguna exaltación... ¡Que la justa inflamación de Dios aplaste a los Soberbios y a los Indecentes!
El nacionalismo es una inflamación de la nación igual que la apendicitis es una inflamación del apéndice
A veces creo que la histeria no es otra cosa que la conspiración del inconsciente, que intenta reproducir asépticamente el estado físico de la excitación sexual sin el placer, acompañándolo de sufrimiento.
Nuestro país está orientado a una economía de armas inducidas por una psicosis de guerra, la histeria y una incesante propaganda de miedo.
Las viejas apelaciones a los chovinismos raciales, sexuales y religiosos y al fervor nacionalista ya no tienen fuerza, se esta desarrollando una nueva conciencia que ve la Tierra como un simple organismo y reconoce que un organismo en guerra consigo mismo esta condenado, somos un planeta
Si con más frecuencia pensases en tu muerte que en vivir largo tiempo, no hay duda de que te enmendarías con mayor fervor
El poder sin límites, es un frenesí que arruina su propia autoridad.
Su método de armonía era de una sumaria sencillez. Estableció tablas de acordes para todas las tonalidades posibles, con ayuda de las cuales cualquiera podía componer, sin esfuerzo, canciones a cuatro o cinco voces, y suscitó de este modo en la comunidad un verdadero frenesí de composición musical.
...cuando se me presentó el momento de tomar puesto en el Escalafón estaba ya convencido de mi poco amor al trabajo metódico y disciplinado de las oficinas, y renuncié a él para dedicarme a pensar en mis cosas; ya estaba poseído por la fiebre del inventor que había de padecer toda mi vida.
No te ilusiones con tu riqueza y tu belleza, puedes perderlas; aquella en una noche, ésta en una fiebre
La electricidad es el alma del universo.
Cuando nuestros dedos se tocan, siento un extraño y excitante escalofrío por todo el cuerpo. Retiro la mano a toda prisa, incómoda. Debe de ser electricidad estática. Parpadeo rápidamente, al ritmo de los latidos de mi corazón.