Lira neurótica, pálida hiperemia, velos de presión sanguínea por medio de cafeína, nadie puede medir esto: lo siguiente, el eterno olvido entre el tú y el yo.
Que cada hombre y mujer que amen la libertad y el ideal anarquista, lo propague con empeño, con terquedad, sin hacer aprecio de las burlas, sin medir peligro, sin reparar en consecuencias; y manos a la obra camaradas y el porvenir será para nuestro ideal libertario.