El bizkaíno que vive en las montañas, que es el verdadero bizkaíno, es por el carácter natural religioso. El español que habita lejos de las poblaciones es impío o como los bandidos andaluces.
Enfurézcase quien quiera, con tal de que yo no sea hallado culpable de haber guardado un impío silencio; pues soy plenamente consciente de ser un deudor de la palabra divina, por grande que sea mi indignidad. Nunca se ha podido discutir en serio el verbo divino sin ocasionar peligro y derramamiento de sangre
Escuchad pues, diligentemente, oh... carísimos, con un ánimo humilde, abatido y desconfiado de sí mismo, al Dios todopoderoso, que os crió, redimió y santificó y os promete de glorificaros en su reino consigo; el cual os habla y enseña en esta santa palabra su voluntad.
Soy un gran falso mientras finjo la alegría, y tu el gran desconfiado cuando finjes simpatía.