No se concibe nuestra victoria personal sin obtener por medio de ella al propio tiempo una victoria colectiva; nuestra ansia de dicha no puede satisfacerse sino con la dicha de todos, porque la sociedad anarquista, muy lejos de ser una corporación de privilegiados, es una comunidad de iguales, y será para todos una dicha inmensa, de la cual no podemos actualmente formarnos una idea.
Si alguna corporación tiene legitimidad para llamarse academia es la de Televisión.
La bigamia es una institución en la que sobra una mujer; en esto se parece a la monogamia.
Toda institución que no suponga que el pueblo es bueno y el magistrado corruptible, es viciosa.
La sociedad se compone de dos grandes clases: los que tienen más cenas que apetito, y los que tienen más apetito que cenas
Las relaciones socialistas de producción que no se asientan sobre una base suficiente de desarrollo de las fuerzas productivas pueden tener aspectos formales, entendiendo éstos en el sentido que muchas veces damos a las libertades en la sociedad burguesa.
Siempre me veo obligado a elaborar sobre el papel un plan y a rellenar sus distintas partes acudiendo a la memoria, ya por asociación de ideas, ya utilizando algún otro método. El resultado es una serie de encabezamientos principales y secundarios a partir de los cuales desarrollo el tema.
La gran paradoja de la era de la información es que ha concedido nueva respetabilidad a la opinión desinformada. Jhon Lawton, 68 años, reportero veterano, dirigiéndose a la asociación Americana de Periodistas de Radio.
El hombre no es un ente pasivo sino activo, influido por la naturaleza y que al mismo tiempo reacciona ante ella y la modifica. El progreso humano es el resultado de la acción constante, permanente, del hombre sobre la naturaleza en tenaz empeño de dominarla y transformarla.
Y de todas las ideas, que cada uno tiene, hacemos un todo o, lo que es lo mismo, un ente de razón, al que llamamos entendimiento.
Cuando yo tenía cinco años, mi madre siempre me decía que la felicidad es la clave para la vida. Cuando fui a la escuela, me preguntaron qué quería ser cuando fuera grande, escribí feliz. Me dijeron que yo no entendía la pregunta. Les dije que no entendían la vida.
El artista debe ser ciego frente a la forma reconocida o no, del mismo modo que debe ser sordo a las enseñanzas y los deseos de su tiempo.
Era el hijo menor, y la tradición familiar mandaba a los hijos menores a una iglesia u otra, donde no pudieran hacer mucho daño en el aspecto físico. Pero el exceso de lectura se había cobrado su precio. William descubrió que ahora rezar le parecía una forma sofisticada de suplicarle a las tormentas.
El tiempo es la sustancia de la que estoy hecho.
Que no existe eso que los filósofos llaman sustancia material estoy firmemente persuadido; pero si se me hiciera ver que había algo absurdo o escéptico en eso, renunciaría a ello por la misma razón por la que yo creo que en la actualidad tengo que rechazar la opinión contraria.
Se dice que nuestro enemigo es nuestro mejor maestro. Al estar con un maestro, podemos aprender la importancia de la paciencia, el control y la tolerancia, pero no tenemos oportunidad real de practicarla. La verdadera práctica surge al encontrarnos con un enemigo
Es de capital importancia que hagamos todo lo que esté en nuestras manos para no dejar de tener pensamientos positivos.
La conciencia es actividad de trascendencia
Los políticos de hoy no tienen la trascendencia que tuvieron los del pasado.
Es verdad que si los hombres intentan discutir sobre cuestiones que están totalmente allende el alcance de la capacidad humana, como las concernientes al origen de los mundos o la organización de un sistema intelectual o de una región de espíritus, pueden durante largo tiempo azotar el aire con sus estériles contiendas y no llegar jamás a una conclusión definitiva.
Cuando alcancé la sabiduría, ella me miró y dijo: Ya me alcanza cualquiera.
Nada tan mezquino de miras como un hombre eternamente confinado en la política. Si fiel a su partido, se agita en órbita de microbio, no concibe nada más allá de su grupo y realiza una obra de interés personal o de egoísmo; cuando no, rencores y venganzas; si infiel a sus correligionarios, va de agrupación en agrupación ejerciendo el ignominioso papel de tránsfuga y merodeador público.
Yo no milito en las filas de ningún partido político, no me he inscrito en los registros de ninguna agrupación partidarista; mi conducta ha estado normada siempre por la inspiración de mi propia conciencia, en la más absoluta libertad
De las películas que he hecho diría que la mitad son buenas y la otra mitad han sido una mierda pero todos hacemos películas malas. Honestamente se me ocurren actores premiados por la academia que han hecho peores películas que yo
Si alguna corporación tiene legitimidad para llamarse academia es la de Televisión.
Yo consideraba que mi principal misión consistía en pulir mi estilo de juego, en aprender a llevar al tablero planes de largo alcance, sutiles maniobras de posiciones, y jugar con mano firma complejas combinaciones.
Considere mi promesa como mi firma y responderé a mi gobierno que lo había prometido y que una vez empeñada mi palabra, deseo sostenerla.
El arte de ser loco es jamás cometer la locura de ser un sujeto normal.
El mundo no es. El mundo está siendo. Mi papel en el mundo, como subjetividad curiosa, inteligente, interferidora en la objetividad con que dialécticamente me relaciono, no es sólo el de quien constata lo que ocurre sino también el de quien interviene como sujeto de ocurrencias.