Lo que sí tiene trascendencia, y es esencial y específicamente humano, es el ámbito de lo afectivo. Pero el sexo no. Lo malo es que, en algún momento aciago de la humanidad, se cometió el trágico error de adjudicar a lo sexual un significado moral.
Aun cuando sea grave error conceder nuestra amistad a los malvados y a los necios, es poco cuerdo hacérnoslos enemigos, porque son muy numerosos
La buena gente hace un daño enorme. Y por supuesto, el peor daño es conceder tanta importancia a la maldad. Es absurdo dividir a la gente en buena y mala. La gente es encantadora o aburrida.
El hombre sabio no debe abstenerse de participar en el gobierno del Estado, pues es un delito renunciar a ser útil a los necesitados y una cobardía ceder el paso a los indignos.
¡Pero hay siempre los que quieren explotar el miedo, las diferencias para engrandecerse a sí mismos! ¿No conocemos eso desde siempre?, pero es preciso -no digo que haya que ceder a la brutalidad, tenemos que ser fuertes-, es preciso cultivar la confianza.
¿Por qué quiere Microsoft regalar copias casi gratuitas a escuelas y niños?, es como regalar drogas adictivas, ya que la primera dosis es gratis pero, después de volverte dependiente, tienes que pagar.
Nadie nos va a regalar el éxito, pero nada ni nadie lo impedirán si sabemos aprovechar los recursos
¿Racionalizar la fe?. Quise hacerme dueño y no esclavo de ella, y así llegué a la esclavitud en vez de legar a la libertad en Cristo.
Enseñar no es transferir conocimiento, sino crear las posibilidades para su propia producción o construcción.
Nadie, en efecto, podrá jamás transferir a otro su poder ni, por tanto, su derecho, hasta el punto de dejar de ser hombre;...
No hay que sobrestimar lo inusitado. Hay que dotar de aguijones a lo común y corriente.
Cuando no hay razones raciales o de naturaleza cultural que nos fuercen a dotar de autonomía a un grupo de poblaciones cualquiera, si se les da sin causa, bien pronto crecen intereses minúsculos y bastardos que van separando unas provincias de otras...
¡Fatal ceguera de las pasiones! ¡Le daba las gracias por contribuir a mi perdición, por allanar el camino a los extravíos que iban a llevarme al borde de la sepultura!
Es necesario crear una economía más humana, más solidaria, capaz de contribuir a desarrollar la dignidad de los pueblos.