Navega, velero mío, sin temor, que ni enemigo navío ni tormenta, ni bonanza tu rumbo a torcer alcanza, ni a sujetar tu valor.
No debemos sujetar nuestra nave con una ancla sólo ni nuestra vida con una sola esperanza
Al sistema le conviene tener alumnos memorísticos que aprendan la historia sólo para rendir un examen y pasen toda su vida sin memoria de la historia...
¡Es preferible irse a pique que rendir el pabellón!