Bien podría ser que Lisboa, contrario de lo que parecía, no fuera ciudad, sino mujer, y la perdición solo amorosa, si el restrictivo adverbio tiene cabida aquí, si no es ésa la única y feliz perdición.
Mira que a veces el demonio nos engaña con la verdad, y nos trae la perdición envuelta en dones que parecen inocentes.
La posibilidad de la inmoralidad humana no es la única objeción a la anarquía: Incluso una sociedad en la cual todos sus miembros fuesen completamente racionales e impecablemente morales, no podría funcionar en una situación de anarquía; Es la necesidad de leyes objetivas y el arbitrio de desacuerdos honestos entre los hombres el que necesita del establecimiento de un gobierno
La inmoralidad ha hallado siempre en la religión un apoyo tan firme como la moralidad.
Al principio, cuando un hombre está sometido a la presión de una fuerza superior...Totalmente sometido...Llega a un límite en el que todo lo que odia se convierte en objeto de un culto, pero a la vez se niega a reconocerlo. Es muy desagradable. Entonces, la única solución es situarse más cerca que nadie del centro de esa fuerza y allí encuentra el calor y el estímulo.
No tengo la solución para todos los problemas, pero yo no me arrugo, no me echo atrás, creo que cuando la situación es crítica, hay que actuar
El desvanecimiento de los ideales es triste prueba de la derrota del esfuerzo humano.
Pensamiento y estudio son igualmente necesarios para la felicidad de un país y para la vida de una ciudad. En el primero previenen las inquietantes sensaciones de indolencia y permiten el placer sublime de crear para la belleza; en la segunda, hacen que la disipación no sea objeto de necesidad y, consecuentemente, de interés.
¿No es verdad que es mas honroso predicar la rigidez de Esparta que la libre disipación de Babilonia?
La verdadera cuestión española [es que] el Estado carece de autoridad positiva para hacer frente a las fuerzas de la disgregación
La civilización está permanentemente amenazada por la desintegración debido a la hostilidad primaria del hombre.
Las definiciones son las guardianas de la racionalidad, la primera línea de defensa contra el caos de la desintegración mental.
Uno no puede asegurarse contra el derrumbamiento de su existencia.
¿Por qué habría de parecernos que contemplar como unos codiciosos empresarios salen enriquecidos del derrumbamiento de un Estado autoritario es mucho mejor que el propio autoritarismo?
Pensamiento y estudio son igualmente necesarios para la felicidad de un país y para la vida de una ciudad. En el primero previenen las inquietantes sensaciones de indolencia y permiten el placer sublime de crear para la belleza; en la segunda, hacen que la disipación no sea objeto de necesidad y, consecuentemente, de interés.
¿No es verdad que es mas honroso predicar la rigidez de Esparta que la libre disipación de Babilonia?
Pensamiento y estudio son igualmente necesarios para la felicidad de un país y para la vida de una ciudad. En el primero previenen las inquietantes sensaciones de indolencia y permiten el placer sublime de crear para la belleza; en la segunda, hacen que la disipación no sea objeto de necesidad y, consecuentemente, de interés.
Aquí estoy una vez más en esta escena de la disipación y el vicio, y ya empiezo a encontrar mi moral dañada.