Todos sabemos la fascinación que ejerce el vicio del juego y qué difícil es también salirse de él.
La lucidez es el único vicio que hace al hombre libre: libre en un desierto.
La inmoralidad ha hallado siempre en la religión un apoyo tan firme como la moralidad.
Tras la desconfianza en el propio criterio, viene la inmoralidad en la vida.