La historia de la electricidad es un campo lleno de agradables objetos, de acuerdo con todos los principios genuinos y universales del gusto, deducidos a partir de un conocimiento de la naturaleza humana
Es evidente, pues, a partir de lo dicho que fuera del universo no existe ni cabe que se genere la masa de ningún cuerpo; por consiguiente, la totalidad del mundo consta de toda la materia que le es propia; en efecto, vimos que su materia propia era el cuerpo natural y sensible.