Lo que hay, es que esas cosas uno no se las puede decir a la gente. Lo tomarían por loco. Y yo me digo: ¿Qué hago de esta vida que hay en mí? Y me gustaría darla...Regalarla...Acercarme a las personas y decirles: ¡Ustedes tienen que ser alegres!, ¿Saben?, tienen que jugar a los piratas...Hacer ciudades de mármol...Reírse...Tirar fuegos arficiales.
Ya a esta altura de mi carrera no creo que vaya a jugar mucho mejor sobre el pasto ni tampoco pretendo hacerlo, nunca me voy a adaptar a esta superficie Wimbledon 2006