... la apuesta por la transformación política encuentra su mayor aliado en el campo de lo cultural. Si no se da la batalla cultural se puede perder la batalla política.
Creo que soy una persona de una sola obsesión, que apuesta por la amistad, por la lealtad, por la fidelidad: tengo todas las cartas a un solo número
Nuestra vida política debe ser un certamen de honor y de competencia.
Cualquiera que fuese mi relación con un piloto, cuando le despedía antes de una competición le abrazaba y le besaba como si fuera la última vez. Sabía que marchaba a una carrera, pero nadie me aseguraba que iba a volver
No estoy en competición con nadie más excepto conmigo misma. Mi siguiente meta es superar mi última actuación
El argumento de la intimidación es una confesión de impotencia intelectual.
Todas las dictaduras, de derechas y de izquierdas, practican la censura y usan el chantaje, la intimidación o el soborno para controlar el flujo de información. Se puede medir la salud democrática de un país evaluando la diversidad de opiniones, la libertad de expresión y el espíritu crítico de sus diversos medios de comunicación.
El momento que más me marca es cuando gano el primer torneo ATP, en Holanda. Ahí desperté y dije: chuta que es fácil.
¿Qué representó para usted el cálculo de sus probabilidades de victoria en el torneo de Portoroz? Para mí, el tablero de ajedrez es un campo de batalla y no los libros de un contador.