Yo no creo para nada en el esfuerzo como camino para hacer algo. Digo, no creo que haya que esforzarse, sino que hay que dedicarse, que no es lo mismo. La dedicación a algo, la apuesta de todo lo que soy al servicio de un proyecto, no es un esfuerzo. Yo no creo en el esfuerzo, en el sentido de forzarme a hacer lo que no quiero hacer
—Las cosas ya no son lo que eran —dijo Húmedo. Era una apuesta bastante segura. Nunca seguían siéndolo.
Nuestra vida política debe ser un certamen de honor y de competencia.
No hubiera pagado ni un euro por ver el partido. Si estuviera en casa cambiaría de canal para ver un partido de la competición de Vietnam
Contra ti toyacón, yo desarrollo mi acción, tan solo escucha mamón, competición es non
El argumento de la intimidación es una confesión de impotencia intelectual.
Todas las dictaduras, de derechas y de izquierdas, practican la censura y usan el chantaje, la intimidación o el soborno para controlar el flujo de información. Se puede medir la salud democrática de un país evaluando la diversidad de opiniones, la libertad de expresión y el espíritu crítico de sus diversos medios de comunicación.
¿Qué representó para usted el cálculo de sus probabilidades de victoria en el torneo de Portoroz? Para mí, el tablero de ajedrez es un campo de batalla y no los libros de un contador.
Mientras yo no gane, tienen razón los que dicen que estoy acabado. Pero cuando yo gane un torneo importante, o tenga buenos resultados, que me escuchen