No hay testigo tan terrible ni acusador tan potente como la conciencia que mora en el seno de cada hombre.
Se prohíbe recompensar al delator y al traidor, por más que agrade la traición y aún cuando haya justos motivos para agradecer la delación.
Nuestro sistema fiscal es una maravilla: el que tiene más, paga más, y el que tiene menos también paga más.
Mi predicción para la tormenta perfecta no es para este año o el próximo sino para 2013, ya que todo el mundo está postergando las soluciones, vamos a tener un problema en los EE.UU. después de las elecciones si no resolvemos nuestro problema fiscal