Pero desde que la novia del demonio, la Razón, esa bella prostituta, interviene y se cree que es sabia, y que lo que dice, lo que piensa, viene del Espíritu Santo, ¿quién puede ayudarnos, entonces? Ni los jueces, ni los médicos, ningún rey ni emperador, porque es la mayor puta del diablo
El diablo es optimista si cree que puede hacer más malo al hombre.
Cuando escucho el término derecha pienso en Hitler, satanás y Guerra Civil. Cuando pienso sobre la derecha pienso en terroristas
Y cuando satanás suscitaba oposiciones y contradicciones, que al principio han sido mayores de lo que pudiera deciros, su bondad me levanta el ánimo con aquella amorosa palabra que infundía en mí una confianza y seguridad inquebrantables: ¿Qué temes? Reinaré a pesar de satanás y de todo lo que a ello se oponga.
Los seguidores de The Church of Satan se autodenominan satanistas porque piensan que es divertido y provocador. Ellos son realmente ateos y están en contra de la Iglesia que es la causante de muchos males desde hace mucho tiempo. Ellos predican que los cristianos son malos y que ellos son los buenos. Nosotros estamos en contra de The Church of Satan porque nosotros estamos en contra del Bien.
La parte más tenebrosa del Reino de satán es la que está fuera de la Iglesias de Dios, es decir, entre los no creen en Jesucristo.
Siempre me he identificado con Lucifer porque él quería ser Dios y no iba a aceptar las reglas de otro. Entonces, lo echaron del cielo y creó sus propias reglas. Si la otra parte hubiera escrito la Biblia, Lucifer sería nuestro salvador
¡Legiones de la noche!, ¡Razas de la noche!, no repitáis los errores del Night Stalker y no concedáis clemencia alguna... Yo seré vengado. Lucifer está con nosotros
El verdadero anticristo es el que convierte el vino de una idea original en el agua de la mediocridad.
Para nosotros, no es un ángel caído del cielo en la animalidad sino un ser en ascendente evolución; no purga sus pecados sobre la tierra sino que hace de ella el escenario de la maravillosa aventura de su vida inteligente, en busca de la libertad y queremos arrancar de esas creadoras fuerzas supremas, el lastre pesado de los siglos de barbarie y de barbarie actual.
Un político, que extermina hombres para ascender, es considerado, según su éxito, como un facineroso o como un héroe.