Le gustaba el territorio y no tenía prisa; se detenía de vez en cuando a hacer anotaciones sobre posibilidades interesantes para futuros viajes o para sacar lo que él llamaba instantáneas de la memoria. El propósito de esas rápidas fotos era recordarle lugares que podía querer volver a visitar y conocer con más detalles.
Aunque casi te confiese que también he sido un perro compañero, un perro ideal, que aprendió a ladrar y a volver al hogar para poder comer...
Cuando uno vale algo, buscar el éxito es estropearse sin motivo, y buscar la gloria es quizá perderse completamente.
Su voz, semejante al principio al chasquido de los arbustos, tardó en volverse real mediante metamorfosis que mi tronco parecía acompañar, alargándose y reduciéndose con un murmurar de vértebras.
Cuando uno aprende a apreciar los puntos fuertes de los demás, cada persona puede volverse un maestro o en público.
¿Puede el hombre conocer el universo? dios santo, no perderse en Chinatown ya es bastante difícil.
Dos personas que se proponen entenderse la una a la otra hasta lo más hondo son como dos espejos frente a frente que se arrojan sin pausa, cada vez desde más lejos, sus propias imágenes, desesperados por ver más, hasta perderse en el horror de una distancia irremediable.
El ejército debe fundirse con el pueblo, de suerte que éste vea en él su propio ejército. Un ejército así será invencible.
La colaboración intelectual entre dos individuos puede producir una fusión entre ambas esferas de conciencia de un grado tan increíble que lleguen incluso a fundirse dando una unidad empírica