No se puede pintar la mona Lisa asignando un poco de pintura a mil pintores
La mona Lisa de Leonardo no es más que mil millares de manchas de pintura. El David de Miguel Ángel no es más que un millón de martillazos. Nosotros mismos no somos más que un millón de trocitos colocados de la forma correcta.
El poder lo contamina todo, es tóxico. Es posible mantener la pureza de los principios mientras estás alejado del poder. Pero necesitamos llegar al poder para poner en práctica nuestras convicciones. Y ahí la cosa se derrumba, cuando nuestras convicciones se enturbian con la suciedad del poder
¡Ama! Ama por encima de todo, ama a todo y a todos. No cierres los ojos a la suciedad del mundo, no ignores el hambre! Olvida la bomba, pero antes haz algo para combatirla,aunque no te sientas capaz