Si los celos son señales de amor, es como la calentura en el hombre enfermo, que el tenerla es señal de tener vida, pero vida enferma y mal dispuesta.
El dolor físico es la señal de una perturbación del organismo, la presencia de una influencia nefasta para él mismo; nos abre los ojos sobre un peligro amenazante y nos previene por el sufrimiento que nos depara para que tomemos las medidas de defensa. Lo mismo ocurre con el dolor moral que causa la injusticia intencional, la arbitrariedad.
Ensanchar nuestra conciencia para entender lo que significa participar de la condición humana y ser responsables de lo que con el mundo hacemos y, al mismo tiempo, ser conscientes de nuestra inserción particular en una cultura y en un espacio social, que en un inicio puede parecer aleatoria, pero que luego nos marca irremisiblemente con su historia y sus promesas.
La verdadera educación no sólo consiste en enseñar a pensar sino también en aprender a pensar sobre lo que se piensa y este momento reflexivo -el que con mayor nitidez marca nuestro salto evolutivo respecto a otras especies- exige constatar nuestra pertenencia a una comunidad de criaturas pensantes.
Amo la costura de tu falda, amo la estructura de tu espalda, amo lo que ves y lo que tocas, amo lo que no es y lo provocas.
Ensanchar nuestra conciencia para entender lo que significa participar de la condición humana y ser responsables de lo que con el mundo hacemos y, al mismo tiempo, ser conscientes de nuestra inserción particular en una cultura y en un espacio social, que en un inicio puede parecer aleatoria, pero que luego nos marca irremisiblemente con su historia y sus promesas.
Cuando el segundo reloj del trayecto marca la misma hora que el reloj que vimos antes, nos hemos ahorrado el trayecto.
La profundidad de una persona no se mide por la huella que deja al pasar sino por la distancia que abarca su mirada.
Tú habitas en mi mente a toda hora del día y me muerdes los labios sin mirar el reloj, yo te siento muy cerca cuando estas muy distante porque encuentro tu huella junto a cada rincón.
El balón de oro lo daria a Raúl con todos los goles que ha marcado...Es increíble. Me gusta porque es generoso, juega siempre para el equipo, nunca para él mismo. marca muchos tantos, los hace marcar y corre por todos
El momento que más me marca es cuando gano el primer torneo ATP, en Holanda. Ahí desperté y dije: chuta que es fácil.