Algunas veces hay que decidirse entre una cosa a la que se está acostumbrado y otra que nos gustaría conocer.
Lo real es aquella cosa cuyos caracteres son independientes de lo que cualquiera pueda pensar que dicha cosa es
Porque la amaba estrepitosamente y la amo todavía, como se ama el retrato desteñido de la madre desconocida o el cacharro roto.