Las leyes y las constituciones que por la violencia gobiernan a los pueblos son falsas. No son hijas del estudio y del común asenso de los hombres. Son hijas de una minoría bárbara, que se apoderó de la fuerza bruta para satisfacer su codicia y su crueldad
El pecado no puede ser concebido en un estado natural, sino sólo en un estado civil, donde es decretado por común consentimiento qué es bueno o malo.
Todo coito heterosexual es una violación, porque las mujeres, como grupo, no son lo bastante fuertes para dar un consentimiento significativo.
Majestad, le decía al cobardón español en Cartagena con la aquiescencia de García Márquez, primer lambeculos de tiranos y granujas con poder que hoy tiene América. (Revista Soho: Por el desafuero), Soy colombiano y todo se torna muy confuso, debido al interés personal de muchos compatriotas guerreristas y desconocedores del sufrimiento del pueblo indigente, los de abajo
Hay libros cuya belleza formal es tan apretada, tan concluida, tan severa, que nada nuestro puede insertarse en ellos. Su superficie compacta y lisa no nos ofrece resquicio alguno. Nos queda sólo la posibilidad de aquiescencia o de rechazo.
Nada hay que mate tanto las ambiciones de una persona como las críticas de sus superiores. Yo jamás critico a nadie. Creo que se debe dar a una persona un incentivo para que trabaje. Por eso siempre estoy deseoso de ensalzar, pero soy remiso para encontrar defectos. Si algo me gusta, soy caluroso en mi aprobación y generoso en mis elogios.
Me gusta más la crítica aguda de un hombre inteligente que la aprobación irreflexiva de las masas.
De repente, volvió a abrir los ojos. Algo hizo que la bicicleta se detuviese en seco y lo último que recordaba era la tierra que se le venía encima a toda velocidad.
El Rey ha estado bien en su sitio. Era un Rey que venía del franquismo; la gente empezó a llamar a Juan Carlos el breve porque lo había puesto Franco. Cuando se termina el franquismo, él se convierte en el Rey de la democracia
Lo que el escritor pide al lector no es tanto su beneplácito como su atención.
La belleza es una garantía de la posible conformidad entre el alma y la naturaleza. Y consiguientemente una razón para tener fe en la supremacía del bien.
¿Qué camino vas a tomar, Nell? dijo el condestable, parecía interesado. ¿La conformidad o la rebelión? Ninguno de los dos. Los dos son simples...Son para gente que no puede manejar las contradicciones y ambigüedades.