Se ha perdido una idea del teatro. Y mientras el teatro se limite a mostrarnos escenas íntimas de las vidas de unos pocos fantoches, transformando al público en voyeur, no será raro que las mayorías se aparten del teatro, y que el público común busque en el cine, en el music-hall o en el circo satisfacciones violentas, de claras intenciones.
Me faltan muchas cosas. No descarto la posibilidad de formalizar una relación, pero todavía estoy tratando de lograr otras metas, de seguir llevándole al público mi música.
En las leyes de la naturaleza la consecuencia es la muerte, sin lamento comunitario