Si uno conoce a los actores y aprende las normas y la jerga, se desenvuelve a la perfección, como en cualquier otro lugar. Hay que ajustarse a la etiqueta local y no cabrear a la gente.
La ejecución de un déspota local o un sheshi malvado de tanta importacia repercute en todo el distrito y contribuye muy eficazmente a la extirpación de los males remanentes del feudalismo.