He trabajado como ayudante de camarero en la vida real. Tengo algunos callos que no son sólo de bocadillos en la mesa de los actores del departamento técnico
La intensidad y la complejidad de la vida, asistente al avance de la civilización, han hecho necesario un retiro del mundo
Mis hijos son los mejores hijos del mundo. Tengo uno de 19 años, Marlon, que apenas prueba una gota de champagne a veces. Y él ha cuidado de mí cuando yo era heroinómano. Era una especie de asistente en los tours cuando tenía 6 y 7. Ha visto todo. Para él no es algo grave, es algo que su padre solía hacer. Pero nos mantuvimos juntos y nos amamos.
Porque estos periódicos tan celosos de la censura oficial se autocensuran cuando se trata del avisador; el columnista no debe chocar con la administración. Las doctrinas, los hechos, los hombres, se discriminan en función del aviso; así hay tabúes tácitos y se sabe que no se debe mencionar, que camino no hay que aconsejar, que cosas son inconvenientes.
Las personas no sabemos de quién necesitaremos ayuda. ayuda a las personas que te ayudan.
Una regla elemental pero importante es la de anotar cuidadosamente todos los detalles del trabajo experimental. Esta costumbre, además de proveer una constancia de lo que se hace y observa, ayuda a desarrollar el hábito de la observación cuidadosa.
Son extrañamente hermosos todavía, estos labios de hace ahora tres años y pareciera inédito el gesto de tu beso, este llegar aquí cada vez más tranquilo, con la serenidad del que tiene por cómplice la vida y su rutina.
Mas conquistando el aire por asalto, nada tengo que ver con lo que siento, soy cómplice infeliz de algo más alto.
El lenguaje existe sólo cuando es oído y hablado; el oyente es un participante indispensable.
Los mercados nunca generan automáticamente confianza, cooperación o acción colectiva para el bien común. Todo lo contrario; la naturaleza de la competencia económica implica que el participante que rompe las leyes triunfa al menos a corto plazo- sobre sus competidores con más sensibilidad ética.
Creo que no soy un buen cantante, pero cuento historias. Hago partícipe a la gente de mis canciones. Tampoco hablo banalidades. Quiero dejar un mensaje, transmitir el testimonio de las personas para que se conozca su historia. Soy un tipo que está atento a lo que pasa. Hablo de temas tabúes y que nadie se anima a contar
A los seis años yo cargaba un costal y sembraba papas. Marcaba los surcos en los que yo había sembrado cada papa. A los 4 ó 5 meses veía cómo, en el lugar en el que yo había colocado una papa, ahora aparecían 15 ó 20 papas. Eso me parecía mágico. Me sentía partícipe de esa magia.
No tengo la pretensión de ser un escritor. Quien dice escritor dice, casi siempre, novelista y, ¡por Dios!, el misterio del Cuarto Amarillo está lo suficientemente cargado de trágico horror real como para precisar de la literatura. No soy y no quiero ser más que un fiel cronista.
Llamar jugador al que hace bien la jugada es como llamar escritor al que tiene buena letra.
El poeta es un donante de sangre al hospital de las palabras.
Definitivamente creo que un niño merece los dos padres. Sería egoísta de mi parte, a causa de mi orgullo y la independencia para decir, Oh, sólo quiero un donante de esperma, porque yo misma lo puedo hacer. Puedo hacerlo yo misma, pero eso no es justo. Sólo estoy diciendo que todo lo que venga en mi camino voy a ser capaz de manejarlo, pero en un libro perfecto, habría matrimonio e hijos
Los hombres son libres:los hombres son iguales ante la ley. Ningún hombre es dependiente de otro hombre: ningún hombre es obligado a otro hombre, sino cuando él mismo ha querido obligarse.
Se debe buscar ser autónomo en lo importante y dependiente en lo trivial.
El contribuyente es una persona que trabaja para el Gobierno, pero sin haber hecho las oposiciones a funcionario.
Cuando un funcionario público gasta en provecho propio cinco francos más, es porque un contribuyente gasta en provecho propio cinco francos menos. El gasto del funcionario se ve, porque se verifica; pero el del contribuyente no se ve, porque, ¡ay!, se le impide realizarlo.