A aquellos que eran hábiles y compañeros valientes, yo les he hecho jefes militares. A aquellos que eran rápidos y ágiles, yo les he hecho jinetes de caballo. A aquellos que no eran hábiles, yo les he dado un pequeño látigo y les he enviado a ser pastores
Las masas eran como una jauría de perros que se precipitan para morder obedeciendo al látigo de su amo, tomando como única precaución no recibir ningún latigazo. Ya había entendido con claridad la naturaleza de esa cosa infalible que son las masas