Nadie me controla. Soy incontrolable. El único que me puede controlar soy yo, y eso es apenas posible. de eso se trata la vida, y esa es la lección que estoy aprendiendo
Le agarré la camiseta apenas unos segundos, Zidane se volvió y me dijo muy arrogante, mirándome de arriba a abajo, que si quería su camiseta me la daría después, y le respondí con un insulto, es verdad