La compasión no cabe, ni aun como sombra de duda, en quien tiene como único objetivo el poder o la consagración social.
La poesía es revelación de la condición humana y consagración de una experiencia histórica concreta.
Me aborrecen la aburrida rutina de la existencia. Yo imploro de exaltación mental.
La violencia del Estado totalitario es tan grande que deja de ser un medio para convertirse en un objeto de culto místico, de exaltación religiosa.