En este periodo de mi carrera, me veo a mí misma como una linterna muy pequeña en la historia de la humanidad.
Fortaleza, con la linterna de la razón por delante, ya que de otra manera no serías fortaleza, sino estupidez, furia, audacia
Y tuve que entender que aún hay otra luz que queda cuando en mi se pone el sol y ahí estoy en la ardiente oscuridad
luz del alma, luz divina,faro, antorcha, estrella, sol... Un hombre a tientas camina; lleva a la espalda un farol.
Estoy así mejor. Con las dos manos diáfanas para encender la lámpara en la noche, cuando tú vuelvas.
Ningún insecto se acerca a la lámpara aún más frío.