Fue realmente encantador (José Mourinho), llamándome jefe y gran hombre cuando nos tomamos una bebida de después del partido. Pero habría ayudado si sus palabras hubieran estado acompañadas de un buen vaso de vino. Lo que me dio fue disolvente de pintura
Cuando el jefe puede lo que quiere, se corre el gran riesgo de que quiera lo que no debe querer
Un caudillo desinteresado, es una gala de los hombres y huésped eterno de la patria.
Los dirigentes de los partidos comunistas europeos que no hiciera un estudio crítico, con todos sus pormenores, de la historia de aquella revolución, se asemejarían al caudillo que, conforme se preparase de momento a nuevas guerras, no estudiara la experiencia estratégica, táctica y técnica de la última guerra imperialista. Un caudillo así condenaría a la derrota sus ejércitos.
Desde la aparición del Estado constitucional y más completamente desde la instauración de la democracia, el demagogo es la figura típica del jefe político en Occidente
Si a la bella se suma la discreta, y nuestra vista bebe su dulzura colmando el corazón de ansia secreta, del amor al asedio que perdura pidiendo estadio la beldad nos reta como bravo adalid en su armadura
No voy de capitán Raro. Hago lo que hago, nada más.
La burguesía nacional de los países subdesarrollados no se orienta hacia la producción, los inventos, la construcción, el trabajo. Se canaliza totalmente hacia actividades de tipo intermedio. Estar en el circuito, en las combinaciones, parece ser su vocación profunda. La burguesía nacional tiene una psicología de hombre de negocios no de capitán de industria.
... Su visión internacional que lo llevaba a contemplar y a analizar los problemas españoles encuadrados en un marco universal. Esto es (...) lo que más contribuyó a hacer de Negrín un gobernante moderno, enteramente limpio de ese tufillo pueblerino, de política de campanario, que con algunas excepciones muy honrosas, caracteriza la vida política española contemporánea.
Si el gobernante se impone por sus cualidades y mantiene el orden en armonía con las buenas costumbres, el pueblo sentirá vergüenza de actuar mal y avanzará por el camino de la virtud.