Jubilosos de abochornar el peligro a bofetadas de coraje, hubiéramos querido secundarlo con la claridad de una fanfarria y la estrepitosa alegría de un pandero, despertar a los hombres, para demostrar qué regocijo nos engrandece las almas cuando quebrantamos la ley y entramos sonriendo en el pecado.
Los hombres geniales son meteoros destinados a abrasar para iluminar su tiempo.
... a Gil Robles debía darle vergüenza haber sacado, como lo hizo, a los frailes y monjas de los conventos mandándoles a votar por las derechas, y a comprar votos. Aquí sí que medió una orden de arriba, una orden de Roma.
Para cortarse el pelo bastan dos minutos, pero para hacerlo crecer así hacen falta más de dos años
...: el silencio que los jóvenes han de guardar ante personas de más edad; cómo han de hacer que se sienten y levantarse ellos en su presencia; el respeto de los propios padres; y también el modo de cortarse el pelo, de vestir y calzar,el pergeño general del cuerpo y, en fin, todo cuanto hay de semejante a esto. ¿No te parece?
Lo hermoso, que quizás es inseparable del arte, no está después de todo vinculada a este asunto, sino a la representación pictórica. De esta manera y en ningún otro arte se superar lo feo evitándolo.
Y también los ancianos son abandonados, y no solo en la precariedad material. Son abandonados en la egoísta incapacidad de aceptar sus limitaciones que reflejan las nuestras, en los numerosos escollos que hoy deben superar para sobrevivir en una civilización que no los deja participar, opinar ni ser referentes según el modelo consumista de sólo la juventud es aprovechable y puede gozar
Apocarse es virtud, poder y humildad; dejarse apocar es vileza y delito.
Mucha gente confunde debilidad en la Presidencia de la República, con ejercerla democráticamente. Esa gente tiene todavía resabios del pasado, añora el autoritarismo como una fórmula de gobierno. Yo no acepto eso, la ciudadanía me dio un mandato muy claro, ser democrático y dejar atrás el autoritarismo y eso es lo que estamos cumpliendo
Ya no me importa que usted sea amigo o enemigo, el único camino que me queda es dejar atrás esta trinchera inútil y enfrentarme al destino con todo mi coraje.
La vida de los hombre no se puede manchar por presunciones que no reposan en el conocimiento de la verdad*
Pensar que los buenos tiempos son cosa del pasado sería un fracaso personal. Y un suicidio creativo. Y un error. Piense que, en la época de las cavernas, el arte consistía en manchar las paredes con mierda... De modo que, con todo, hemos ido a mejor.