Ha pasado un camión del ejército, el mismo de ayer, en la parte de atrás dos soldaditos envueltos en una manta. No he tenido el valor de dispararles ni he tenido suficientes reflejos para capturarlos.
¿Tu a que te dedicas?, y el dice, soy un patrás. ¿Y que es un patrás?, y el dice, pues me pongo detrás del camión y grito ¡patrás, patrás!.
No son las catástrofes, los asesinatos, las muertes, las enfermedades las que nos envejecen y nos matan; es la manera como los demás miran y ríen y suben las escalinatas del bus
Yo se que a mucha gente por ahí esto no le gusta... En el campo hay que juntar a todos los empleados en las estancias, subirlos a la camioneta y decirles claramente a quién hay que votar (Alfredo De Angeli, 17 de junio de 2009).
Nunca subestime el ancho de banda de una camioneta repleta de cintas que va a toda velocidad por la carretera.
No se escribe pero se observa el axioma de que el indio no tiene derechos sino obligaciones. Tratándose de él, la queja personal se toma por insubordinación, el reclamo colectivo por conato de sublevación.
Estamos obligados a luchar enérgicamente contra todos los eventuales gérmenes de odio colectivo