Hay mujeres que renuncian a martirizar a varios hombres y prefieren encarnizarse sobre uno solo. Son las esposas constantes.
Tenemos una capacidad positiva fantástica, pero también somos capaces de hacer cosas terribles. Somos capaces de torturar a otra gente, de matarla. Todo esto es inherente al ser humano, no es que algunos de nosotros seamos buenos y otros malas personas
El imperativo de no torturar debe ser categórico, no hipotético; la tortura es un mal absoluto, no relativo; no existen torturas malas o beneficiosas.
Habrá que mortificar la carne y obligarla a obedecer al espíritu, hasta que esté dispuesta a todo
Hay mujeres que renuncian a martirizar a varios hombres y prefieren encarnizarse sobre uno solo. Son las esposas constantes.
Cualquier necio destruye, el sabio es aquel que construye. La ignorancia es hacer padecer a nuestra mente.
Para muchos hombres y mujeres la felicidad que da el amor consiste sobre todo en la posibilidad de hacer sufrir a otro. De aquí el culto tan antiguo de los celos.
Extraña cosa que el hombre que sufre quiera hacer sufrir a lo que ama.
Hay mujeres que renuncian a martirizar a varios hombres y prefieren encarnizarse sobre uno solo. Son las esposas constantes.
Procura no inquietar tu alma ante el triste espectáculo de la injusticia humana. Sobre esta injusticia verás un día el triunfo definitivo de la justicia de Dios