Es mejor hablar de la realidad actual, si vamos a textos antiguos, eso da muchas complicaciones. El pasado es muy incivilizado, pero en el siglo XXI tenemos que analizar los acontecimientos desde un punto de vista global.
Gente como Truffaut, Lelouch y Godard son como pequeños niños que juegan a ser revolucionarios. Ya he pasado por esa etapa. Viví en un país donde esas cosas ocurrian seriamente.