El clima tropical me sienta admirablemente bien; me hace ansiar vivir tranquilo durante algún tiempo
Te dices: Me marcharé a otra tierra, otro mar, a una ciudad mucho más bella que lo que esta pudo ser o anhelar (...) ¡Ah! ¿No comprendes que al arruinar tu vida entera en este sitio, la has malogrado en cualquier parte del mundo?
La utopía es pensar y anhelar algo que parece imposible algo digno de la condición de los hombres. Ponerse a trabajar, marginalmente en la utopía, pero tomando las precauciones para que nunca se cumpla del todo.
Y de la misma manera que el transformismo está lejos de pretender explicar toda la historia de la formación de las especies, pues aspira sólo a poner los métodos de esta explicación a nivel científico, el materialismo aplicado a la historia jamás ha pretendido explicarlo todo, sino solamente indicar, como se expresó Marx en El Capital, el único método científico de explicar la historia.
La infancia tiene sus propias maneras de ver, pensar y sentir; nada hay más insensato que pretender sustituirlas por las nuestras.
El hombre no debe jamás proponerse las riquezas por recompensa de sus acciones.
Los tres fines que un estadista debe proponerse en el gobierno de su nación, son: 1.- seguridad a los que poseen; 2.- facilitar el camino a los que traten de adquirir; 3.- esperanzas a todos.
El pueblo anhela oro y distinciones, y se sentiría timado si los tuviera. Entre los grandes también se ha puesto de moda envidiar al campesino su agua de manantial y su jergón de paja, y más de uno se sentiría asimismo timado si llegara a verse en ese estado. El poeta alude a un ideal, se dirá. Pero quién sabe si el campesino no idealiza a su vez el estado del gran señor.
Es más difícil no envidiar a un amigo feliz que ser generoso para con un amigo en desgracia