El que a todos desprecia, se hace desagradable a todos.
...todo lo que de cualquier modo se refiera al culto personal siempre me ha resultado desagradable
El Arte necesita soledad o miseria, o pasión. Es una flor de una roca, que requiere el viento áspero y el terreno duro.
El arte necesita o soledad o miseria o pasión. Es una flor de roca que necesita del viento áspero y del terreno duro.
Tomar la iniciativa no significa ser insistente, molesto o agresivo. Significa reconocer nuestra responsabilidad de hacer que las cosas sucedan.
Lo que más me molestó no es que me hayas mentido sino que, de aquí en adelante, no podré creer en tí.
La cosa es que, queriéndolo Él y pensando que se le da gusto, todo lo amargo se vuelve dulce y lo desabrido sabroso
Para quien se siente solidario con el destino de este mundo, el choque de las civilizaciones le resulta angustioso
Cuán triste, largo y cansado, cuán angustioso camino, señala el Ente divino al infeliz desterrado.
El genio tiene que estar siempre en lucha entre las fuertes intuiciones que siente dentro como un volcán y la limitación de sus medios de expresión. Es una lucha interior. El resultado siempre es doloroso y por eso la música no puede ser nunca alegre.
Preguntándole qué fue lo más embarazoso que le ha ocurrido en el mundo del cine Yo recuerdo que estaba haciendo una escena de lucha con espada y olvidé que estaba en un set cerrado en el que estaba mucha gente, así que le dí un puñetazo en la cara a un hombre adulto por accidente, ¡fue muy embarazoso! Quiero decir que fue muy doloroso en ese momento
Cuando un niño comienza a sonreír, con una pequeña bifurcación de amargor y dulzura, las orillas de su sonrisa desembocan sin burlas en la anarquía del océano. Se siente mejor que nadie: juega a la gloria con los ángulos de la boca y ya cose la sutura irisada al conocimiento infinito de la realidad.
El uso indiscriminado de la violencia de uno y otro signo, sumió a los habitantes de la Nación en una atmósfera de inseguridad y de temor agobiante
El oportunismo político ya se da en la Constitución de Cádiz. Es desolador ver cómo el español repite los errores, cómo se carga lo que se le ponga delante
Es desolador que algunas cosas no cambien nunca en esencia, aunque también es reconfortante que algo persista, que no se mueva ni un milímetro ni un vocablo.