El poeta es un ser marginal, pero de esta marginalidad y de este desplazamiento puede nacer su fuerza: la de transformar la poesía en experiencia vital, y acceder a otro mundo, más allá del mundo asqueante donde se vive.
Las diputaciones provinciales no tienen sentido más allá de recolocar a quienes los partidos políticos no pueden colocar en ningún otro sitio
Una de mis grandes características ha sido quizá la inconsciencia; gracias a eso todavía ahora miro hacia delante como si me faltaran treinta o cuarenta años de existencia.
Yo ya no podré estar aquí. Voy hacia delante a cada instante. No hay más remedio, es el flujo del tiempo que no puede detenerse. Seguiré.
Cuba es el mar de la felicidad. Hacia allá va Venezuela
Ella anuda hilos entre los hombres y lleva de aquí para allá la mariposa profunda, ala del paisaje y del alma de un país, con su polen...
No perdiste a nadie, el que murió, simplemente se nos adelantó, porque para allá vamos todos. Además lo mejor de él, el amor, sigue en tu corazón
Hoy es un día donde el Gobierno estará compartiendo la alegría de ver al presidente de la AVT entrando por la puerta de la Audiencia Nacional. Tiene que estar compartiendo alegría con los terroristas, los separatistas y el brazo político de ETA. Es muy triste. a partir de ahora mi pregunta es: ¿qué ese lo próximo que me tiene preparado el Gobierno?
El nombre de la banda vino en una visión - un hombre con un pastel llameante y dijo: a partir de ahora se llamarán los Beatles con A', y desapareció
Los campos de concentración, haciendo de la muerte algo anónimo (lo que hace imposible averiguar si un preso está vivo o muerto), le robaron a la muerte su significado, el final de una vida cumplida. Se llevaron a la persona de su propia muerte, lo que demuestra que de ahora en adelante no pertenecía a él ni a nadie.
Todos hemos vuelto con las pilas cargadas después de las vacaciones. La serie seguirá la línea de la temporada anterior.
Son santos los que luchan hasta el final de su vida: los que siempre se saben levantar después de cada tropiezo, de cada caída, para proseguir valientemente el camino con humildad, con amor, con esperanza.
Excepto mis amigos íntimos, nadie sospechaba siquiera que yo era gran maestro de ajedrez: ni durante los primeros meses de la guerra, cuando yo trabajaba de tecnólogo, ni posteriormente cuando ocupaba el cargo de ingeniero jefe de la fábrica. Me conocían sólo como ingeniero.
Escribo deprisa, pero pienso de manera concienzuda. Cada vez que hablo en público, me pregunto posteriormente si me he expresado con claridad.
La televisión, tal y como se ha ido desarrollando en los últimos años, es antipedagógica. Hay que aprender a verla mediante unos criterios operativos concretos. Los psiquiatras vemos muchos de esos lamentables resultados: niños apáticos, narcotizados delante del televisor, que se lo tragan todo, sin imaginación ni creatividad...Y todo ello, con sólo apretar un botón y sin el menor esfuerzo.
El valor perfecto consiste en hacer, sin testigos, lo que seríamos capaces de hacer delante de todo el mundo.